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Un Quijote del siglo XXI

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En el centro de la antigua Castilla La Mancha, que no se corresponde con el de la actual Comunidad Autónoma, lugar donde sí quiero acordarme, exactamente en Argamasilla de Alba, surge un Quijano moderno y soñador de estos que quieren arreglar el mundo a su manera, emulando al que inmortalizó Cervantes en su genial obra. Don Diego Silva Muñoz, de unos cincuenta años de edad, personaje muy conocido en Argamasilla de la clase media de la villa, pero presumido y vanidoso, con aires de grandeza y de estos que se dice que, en su vida no ha dado un “palo al agua”, vamos, de los que se arreglan para vivir sin trabajar.

En sus sueños despiertos, da la razón a don Quijote, cree posible la acción de éste, no como un aventurero, sino que cree posible arreglar el mundo moderno de una manera fácil, justa, feliz y democrática. No como héroe, ni como villano, sino con la vara de la justicia administrada por él; convencido de su clarividencia, de la fuerza de la razón particular de la que se siente poseído.

 

Cree que Don Quijote lo intentó pero no lo consiguió, quizás porque se acobardó o le fallaron las fuerzas o, tal vez, su compañero de viaje no le prestó todo el apoyo debido, por ignorancia, egoísmo, o por falta de medios; pero que no se diga, que un caballero manchego se rinde y no hace nada por arreglar este mundo, que no marcha muy bien que digamos.

Después de varios días, más bien meses, dándole vueltas a la situación se decidió y comenzó a preparar el equipaje para iniciar su aventura.

Una moto, un altavoz, un tesorero, pero ¿para qué un tesorero sin dinero?, y un apoderado, al que tiene que convencer de que, como consecuencia de su lucha, gobernarán en La Mancha, España, y quizás el mundo, después de convencerle y conquistarle.

Con este bagaje don Diego Silva, emulando al Quijano de Cervantes, decide empezar por el apoderado; para ello recurre a su vecino de la infancia, aunque con una diferencia de edad que ronda los quince años, muy egoísta y aprovechado, pero fiel al fin y al cabo, cree que es la persona idónea. Joaquín Baquero, un admirador de Don Diego al que profesaba especial veneración; que después de oírle, le convenció ante la promesa de que estaban seguros de vencer en esa contienda, que si vencían podían aspirar al gobierno de España, donde ya podrían gobernar de forma democrática y arreglar el país, que falta hace; y que si estaba de acuerdo, mañana empezarían, y con ello se harían famosos.

Convencido e ilusionado, Baquero acepta el reto, pensando en lo bueno que es el poder mandar, que sería lo que a él le gustaría: y además hacerse ricos. Aunque él no entiende eso que su amigo llama democracia.
Al día siguiente de madrugada, se presenta don Diego en casa de Baquero, donde se encontró con la oposición de la mujer de este, que les tacha de locos e ignorantes. Don Diego tiene que recurrir a prometerla que si en el espacio de lo que dure la campaña de información por La Mancha no consiguen lo que se proponen, volverían a casa pero que estaban seguros de vencer y llegar al gobierno de la Mancha primero; y después al de la nación; donde ella podría llegar, a primera dama, pues su marido, primero sería ministro, con lo que de momento tendría que irse a vivir a Madrid. Todos estos argumentos avalados por Baquero que trataba de convencerla con algunas carantoñas, que ella aceptaba con lágrimas en los ojos, temiéndose lo peor. Baquero trataba de convencerla con argumentos como estos:

-Mira Soledad, yo te prometo que volveremos enseguida antes de que se celebren las elecciones, tienes que comprender que del campo, apenas sacamos para vivir, esto está muy mal, alguien tiene que arreglar esta situación, confía en don Diego y en tu marido, lo conseguiremos. Y con un beso y un abrazo se despidió, con un hasta pronto. Soledad se quedó paralizada con los ojos vidriosos, a punto de comenzar a llorar, con más dudas y temores, desconfiando de don Diego, al que consideraba un embaucador.

Con una moto con sidecar, todo él rodeado de pegatinas de propaganda electoral pegadas en el vehículo, con una banderita que se podía leer: El PARTIDO DEMÓCRATA MANCHEGO, te pide tu voto. Dentro del sidecar llevaban el resto de la propaganda electoral y las viandas para el camino, que guardaba celoso Baquero, y una “Vespa”que Don Diego había equipado con un altavoz para dar los mítines, emprendieron su particular campaña electoral, con idea de llegar a Manzanares, primera etapa de su viaje, donde aseguraba que les esperaban, los vecinos. Ya en el camino, don Diego le dice a Baquero:

-Si vencemos en las autonómicas amigo Baquero, y de eso estoy seguro porque nuestros paisanos nos darán el voto, tenemos el camino abierto para después vencer en Madrid; pero para eso tenemos que salvar varios obstáculos y resolver varios entuertos; como, por ejemplo, el precio de los cereales, hay que hacerles ver que nosotros les garantizaremos un precio justo a sus productos; que a la uva se le garantizará un precio mínimo por parte de las cooperativas defendiéndolo en Bruselas , o donde haga falta, y decirles como se hace. “Si hay que ir se va”; que todos los jornaleros tengan trabajo, repartiendo equitativamente el trabajo y el dinero; que no haya nadie en el paro, porque solo de esa forma se conseguirá la paz que andamos buscando, y si hay que ir a la O.N.U. pues también iremos, les enseñaremos como se consiguen los ideales de paz y justicia en el mundo, que estos señores todavía no han dado con ello.

-Digo yo, amigo don Diego, que, ¿si llegáramos a gobernar en Madrid tendríamos la oportunidad de llegar al gobierno de Europa después?

-Desde luego amigo Baquero, ese el objetivo que me he trazado y que pensaba decirte más tarde. Hay que buscar que la justicia triunfe en Europa llevada desde España porque, amigo Baquero, si no conseguimos una paz justa, llevada desde aquí, el mundo camina a la autodestrucción y yo estoy convencido de que Dios, Alá, o Yahvé, como queramos llamarle, se vale de nosotros. Y para ello te he convocado, pero no olvides que antes tenemos que vencer en La Mancha. Para ello tenemos que llegar a Manzanares donde nos esperan. El mitin está anunciado para las siete de la tarde.

-Don Diego, me parece que nos hemos equivocado de camino, estamos llegando a las Lagunas de Ruidera. Espero que podamos pasar.

-Yo creo Baquero que estás equivocado, las lagunas llevan ya algunos años prácticamente secas. Baquero, amigo, hay que pasar a toda costa, nos esperan en la plaza y no podemos defraudar, tenemos que llegar como sea. Hay que buscar el camino más recto, porque te repito nos esperan.

-Pero le advierto que hemos tomado el camino equivocado.

-No podemos volver para atrás, el tiempo apremia.

-Amigo Baquero, primero paso yo, y después, detrás de mi, pasas tú.
 
-No debiera pasar, que el agua engaña. ¿No sería mejor que nos diéramos la vuelta y cogiéramos otro camino? nos puede ocurrir, como mal menor, que las motos queden inutilizadas.

-Tenemos que llegar, no podemos hacerles esperar.

La moto de don Diego avanzó unos ciento cincuenta metros, mientras Baquero esperaba, hasta que el agua llegó al motor, que en justa protesta por el trato, se paró.

Baquero dejando su moto en la orilla y recogiéndose los pantalones tuvo que andar por el agua hasta donde su amigo se había quedado.

-Amigo don Diego -le dije- que no pasara, que el agua engañaba y corríamos serio peligro. Tenemos que regresar a casa y volver mañana por otro camino.

-Pero nos esperan en Manzanares no podemos defraudarles, necesitan de nuestras palabras, de nuestro mensaje de esperanza, de nuestra confianza para salir de esta situación de crisis en la que nos encontramos.

Con gran esfuerzo sacaron la moto arrastrándola entre los dos a la orilla, y con una cuerda sujeta al sidecar y remolcada con grandes esfuerzos, volvieron a Argamasilla con la idea de retornar al día siguiente.

-Estos son gajes del oficio, amigo Baquero no podemos flaquear al primer obstáculo que se nos presenta.

Con bastantes penalidades y sacrificios llegaron a casa, donde la primera sorprendida era Soledad que no dudó en abrazarle pensando en que desistían de su aventura, pero pronto se dio cuenta de que la vuelta a casa era para arreglar la moto, mejor dicho, dejarla que se secaran los cables mojados y para reanudar la marcha al día siguiente, pues no había tal avería.

Al día siguiente los dos amigos reanudan la marcha con la Vespa funcionando, camino de Manzanares haciendo todo el recorrido de una etapa sin parar.

Cuando se acercaban al pueblo, don Diego escucha música como si de una marcha militar o algo parecido se tratara.

-Amigo Baquero, ¿no oyes la música que han preparado para recibirnos? es el preludio de lo que nos espera. Cuando estaban llegando a las primeras casas del pueblo, los dos observan que había banderitas colgadas y un gran arco con el letrero “BIENVENIDOS A MANZANARES EN FIESTAS.”

-Esto va a ser apoteósico.

Cuando avanzaron por la primera calle, se encontraron con la procesión del patrón del pueblo, que se hallaba en fiestas, de frente, obligándoles a parar las motos y a arrodillarse cuando la imagen llegó a su altura durante el tiempo que duró la procesión, que siguió su itinerario. Después se quedaron solos los dos amigos sin pronunciar palabra. Que decepción se llevaron, pero había que reaccionar, no podían fracasar a las primeras de cambio.

-No me decía don Diego que nos esperaban.

-Pero eso fue ayer. Ellos no saben que hemos tenido avería y se habrán sentido engañados.

-No desfallezcas amigo Baquero, hay que sobreponerse a las dificultades, algunos no se merecen los favores que intentamos hacerles; pero sigamos nuestro camino y en Valdepeñas espero que nos reciban con los honores que nos corresponde.

Hora y media después hacen su entrada en Valdepeñas. Por las primeras calles del pueblo solo se escucha el sonido de las almazaras y las prensas de la uva que se encuentran en plena faena de la vendimia.

Pero ¡OH! sorpresa solo había unos cuantos jubilados en la plaza que al verlos llegar los confunden con titiriteros. Baquero intenta darlos unos folletos de propaganda electoral, que estos rechazan y tomando la palabra don Diego se enfrenta a ellos y les echa en cara su falta de interés por unos comicios, donde todos se juegan mucho: el futuro de su trabajo, y de sus pensiones.

Don Diego insiste en que lo que intentamos es arreglar esta situación, que haya más justicia social y un reparto de la riqueza y una mejor funcionamiento de la justicia y de la educación.

Después de escuchar esta perorata, uno de los jubilados dirigiéndose de malas formas a los dos, les invitó a que se fueran con su música y sus vehículos, a otra parte. Y acto seguido añade:

-Estamos cansados de oír semejantes tonterías, estamos hartos de charlatanes y aventureros que no vienen a arreglarnos la vida como dicen. Será mejor que se marchen por donde han venido.

Don Diego todo enfadado se dirige al grupo llamándoles ignorantes, maleducados, torpes y poco agradecidos, con lo que la fiebre iba subiendo de tono de los jubilados. Uno de ellos amenazó con un cayado a don Diego, que de no haber mediado Baquero con argumentos de buena fe, y poniéndose en el medio, logró evitar la agresión.

-Vayámonos a otra parte Baquero. No hay peor sordo que el que no quiere oír. Si no quieren escuchar, peor para ellos, sigamos nuestro camino.

-Mañana partimos para La Solana, espero que comprendan nuestro mensaje, que hemos de explicar claro y conciso, que es lo que pretendemos.

-Pero don Diego, La Solana está lejos tenemos que buscar posada para pasar la noche y mañana temprano, si a usted le parece bien, iniciaríamos la marcha.

-Has dicho bien amigo Baquero, hemos de cenar pronto y descansar. La jornada de mañana es dura.

Después de atravesar el pueblo, a la salida de la carretera se encuentran con “La Posada de la Amistad”.

-Creo que hemos encontrado el lugar idóneo donde descansar, aparquemos las motos.

-Saca el queso y el jamón y mañana Dios dirá.

La posada estaba llena de transportistas por los camiones que había en el aparcamiento, cosa que pudieron comprobar nada más entrar en el comedor.

Cenaron bien acompañados de un “pata negra” que les sirvió el posadero, dado buena cuenta de él. Don Diego comprendió que era un buen momento para saludar a los demás comensales que animadamente degustaban la cena con una amena charla después de un merecido descanso.

-Tenga cuidado, don Diego, no nos vaya a pasar lo mismo que con los jubilados de la plaza.

-Ten confianza Baquero, estos son jóvenes y saben escuchar.

Puesto en pie se dirigió a los comensales:

- Buenas noches paisanos y buen provecho. Les deseo una feliz estancia y un mejor viaje a donde quieran que se dirijan. Si tienen la amabilidad de escucharme quiero hablarles, no mucho para no cansarles, pero quiero decirles que mi compañero Baquero y yo nos presentamos a los comicios que se celebrarán al mes que viene, como ustedes saben, con el siguiente programa electoral: Somos un partido independiente con el lema: DEMÓCRATAS MANCHEGOS AL PODER. Totalmente independientes, quiero resaltar esto, que quede bien claro.

-Los objetivos de nuestro programa, recogen principalmente, estos puntos: Garantizamos un precio justo para los cereales, de modo que tenga asegurado este desde la primavera, sin intermediarios explotadores que se lleven el beneficio de su trabajo; a los vinicultores les construiremos cooperativas donde elaborar el vino asegurándoles un precio razonable que después de los costes les deje un beneficio, para que puedan mejorar la explotación con acuerdos comerciales que le garanticen la colocación de todos los excedentes; una rebaja del IVA; facilitarles los carburantes para las explotaciones agrícolas, con una subvención. No se sorprendan con lo que acabo de decir; mi amigo Baquero y yo hemos calculado el coste y estamos convencidos de que se puede hacer. Los recursos naturales de La Mancha son grandes y si sabemos explotarlos, podemos hacer de nuestra región la más rica de España porque es posible, muchos manchegos dispersos regresarán, y La Mancha demostrará que tiene recursos para elevar el nivel de vida de los manchegos. Por ello, os pedimos vuestro voto, si lo tenéis a bien.

Mientras, Baquero les repartía unos folletos de propaganda electoral, que en sus ratos de ocio había elaborado con eslóganes como los que les acababa de discursear. Y terminó con las siguientes palabras:

 -Bueno paisanos, no quiero cansaros más. Gracias por escucharme. Y terminó con un ¡VIVA LA MANCHA!

Una sonora ovación que duró varios minutos acogió las palabras de don Diego, mientras Baquero participaba sonriente, compartiendo los aplausos dirigidos a don Diego.

-Perdón se me olvidaba decirles que al carburante de los transportistas le suprimiremos el IVA también por considerarlo de justicia.

Otra sonora ovación acogió las últimas palabras, recibiendo saludos y felicitaciones de cada uno de los presentes.

Los dos muy contentos del éxito obtenido deciden ir dormir en la habitación asignada por el posadero. Ya en la habitación don Diego le comenta:
- Te das cuenta amigo Baquero que no hay peor cosa que la ignorancia. Los pobres diablos de Valdepeñas ignoran lo que se juegan en los próximos comicios, por eso has de saber amigo Baquero que “pueblo culto, es un pueblo libre, pueblo analfabeto, es un pueblo esclavo” o los sacamos nosotros del estado en que se encuentran, o no saldrán nunca.

-Para eso, don Diego, tienen que poner de su parte ellos y querer salir.

-Por eso, les pedíamos el voto, que no supieron entender, son desagradecdos y torpes, esperemos que se den cuenta, más vale tarde que nunca.

-Antes de dormirnos tengo una curiosidad, don Diego, usted no se ha casado, ¿es que no ha sentido el amor?

-Claro que sí Baquero, yo estoy muy enamorado de un amor imposible.

-¿Imposible? ¿Por qué?

-Porque ella ya está casada; pero, ha sido y es, el gran amor de mi vida.

-¿Y es de Argamasilla?

-Claro que lo es.

-¿Quién es?, ¿Cómo se llama? Estoy deseoso de saber quién es.

- Baquero amigo; tengo mucha confianza en ti, pero eso no te lo digo. Está escondido en el fondo de mi alma y ese recuerdo me lo llevaré a la tumba lo que me produce una tristeza infinita.

-Ardo en deseos de saber quién es.

-Pues no te lo voy a decir, no seas tan curioso. Mejor te lo voy a decir de esta manera, si de verdad eres listo… podrías adivinarlo; pero no creo lo aciertes. Te lo voy a decir en verso. Y en ellos está el nombre: Escucha:

Don diego puesto en pie le recita esta pequeña poesía y como un consumado actor y dirigiendo la mirada hacia Argamasilla y con el semblante muy en serio comienza sus versos. Mientras, Baquero le escucha con gran atención pensando que el nombre de la mujer amada, apareciera claro y fuera de dudas.

Lucir tu figura esbelta
humano ser del tesoro
circula tu amor en mi pecho
y manden tus ojos negros.
Al recordar de momento
la alegría que en mí vertiste
en estos dos versos
lamento el nombre que me hace triste.

 -Don Diego, la verdad es que no me viene ningún nombre a la cabeza, yo no he visto ningún nombre de mujer

-Mejor duérmete, que mañana ya sabes, nos esperan en La Solana.

-Buenas noches Baquero, duerme tranquilo que mañana será otro día.

A la mañana siguiente don Diego tiene que despertarle.
- Vamos Baquero que ya han pasado los panaderos y el lechero ya debíamos estar de camino.

El trayecto se hace largo mientras los dos van recordando lo bien que les acogieron los camioneros, a diferencia de los jubilados de Valdepeñas.

Nada más comenzar el camino, Baquero insiste.

- Estoy dándole vueltas, he leído la poesía varias veces y no me sale ningún nombre de esa mujer del que dice estar enamorado; yo creo, que no me lo quiere decir, y me ha puesto esa disculpa, en esa poesía yo no veo ningún nombre de mujer, pero me gustaría que me lo dijese, porque para eso iniciamos nuestra aventura juntos, de la misma manera que conoce a mi Soledad, a mi me gustaría conocer a esa mujer de la que dice es el gran amor de su vida.

- ¿Y por que no se casó con ella?

- Por falta de tiempo, trabajé mucho y cuando me quise dar cuenta, ya era tarde. Pero olvídate de eso y pensemos en nuestra misión, que si vencemos la alegría será grande, para los dos y también para Soledad que se convertiría en la mujer de un ministro.

            La marcha siguió, guardando un expectante silencio, que aprovechaba Don Diego para preparar el discurso que había que dirigir a sus paisanos de La Solana, mientras Baquero iba pensando quien sería el amor de su jefe. ¿Quien sería esa mujer que le producía una tristeza infinita? Cuando observan que por la carretera de la derecha de Casas de Fuentevieja vienen a incorporarse a nuestra carretera una gran caravana automovilística coincidiendo en el cruce con ellos. Era una caravana de vehículos en campaña electoral, se trata de uno de los grandes partidos que aspiran a gobernar en Madrid, que al llegar al cruce donde tienen un Stop, no se detienen y con una falta de educación, y no respetando las reglas, ni el derecho de Don Diego a pasar primero. Siguieron a toda velocidad con gran griterío y con una sonora pitada y dejándoles con un palmo de narices.

-Como puedes ver Baquero “el pez grande se come al chico” Contra todas estas formas de actuar, tenemos que luchar nosotros. Estos son falsos demócratas, lo que les importa, es ganar como sea, y luego se les llena la boca de libertad democracia y derechos humanos, y exigen juego limpio que ellos no respetan. Lo que menos les importa es el pueblo que dicen defender.

Reanudaron la marcha tras de ellos que con vehículos más potentes enseguida les perdieron de vista, de tal forma que cuando llegaron a La Solana, ellos ya estaban en el mitin. Avanzaron hasta la plaza donde el servicio de orden de ellos no les dejó pasar; a pesar de que ellos estos, estaban anunciados; lo que utilizó Don Diego para hacer valer su derecho, pero al oponerse de manera chulesca el “servicio de orden”; Don Diego embistió su moto contra las vallas chocando violentamente, dejando su moto inservible. Acudió Baquero en su ayuda, pero el resto del servicio se lió a golpes con él, tratando de quitarles la propaganda aunque no lo consiguieron.

Les increparon de tal forma que les tomaron por chiflados. Con preguntas: ¿Qué partido es el vuestro?, ¿Cuántos afiliados tenéis?, ¿Dónde está la caravana publicitaria?, ¿Quién os conoce?, En vuestra casa a la hora de comer, supongo, le dice uno de ellos con una sorna estúpida y soberbia.

Don Diego airado se dirige a ellos:

-Si tan seguros estáis, permitirnos entrar el mitin y tener un cara a cara con   vuestros candidatos y que cada uno exponga su programa, y luego que los del pueblo saquen sus consecuencias.

-No seáis ilusos ni perdáis el tiempo hay que estar preparados para la vida moderna, marcharos con vuestras motos que en casa os estarán esperando.

Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, los miembros del partido demócrata manchego optan por retirarse no sin antes advertirles:

  -Os esperamos en Argamasilla, allí os pagaremos con la misma moneda para compensar vuestro comportamiento con nosotros. Ahora hablareis de libertad, de los derechos humanos, y de esas vaguedades con la que vais engañando al electorado hasta que os conozcan.

Y sin más se volvieron hacia Argamasilla con la moto remolcada. En el camino. Don diego dirigiéndose a Baquero le dice:

-Cuando lleguemos al pueblo, debemos reorganizar nuestro partido y volver a intentarlo; si conseguimos el éxito en Valdepeñas; porque no podemos conseguirlo en lo demás pueblos.

Cuando llegaron al pueblo Soledad les recibió con los brazos abiertos y con lágrimas en los ojos les dijo:

-Ya les decía yo que estaban equivocados. Don Diego sueña despierto y tú mi marido del alma te lo has creído.

Alberto Huerta Conde